Durante nuestro traslado a [la prisión de] Linares [el 2 de abril de 1942], nuestro tren coincidió en Baeza con otro cargado de voluntarios de la llamada División Azul que se iban al frente ruso, para luchar, bajo uniforme alemán, por la victoria del orden nuevo... europeo. Entonces oí por primera vez el Cara al Sol. Pobre gente. Medité un rato sobre su suerte olvidándome de la mía.

Cipriano Mera