Revista Vbeda Revista Ibiut Revista Gavellar Diario La Provincia Semanario Vida Nueva Revista Don Lope de Sosa
Trozos de nosotros mismos
Revista Códice Redonda de Miradores Artículos Peal de Becerro. Revista anual Fototeca Aviso
y más: En voz alta Club de Lectura Saudar.es Con otra voz En torno a la palabra

Úbeda

Guía histórico artística de Úbeda. En las mejores librerías. Pulse para conocer las fuentes que nos avalan


Quizás la mejor Guía de Úbeda.

 
    

Nuevos planteamientos en torno al cinturón amurallado de Úbeda (II)

Juan Ramón Martínez Elvira

en Ibiut. Año IV, nº 15. Diciembre de 1984, pp. 2-3

Volver

        

LA TORRE Y LA PUERTA DE IBIUT

A raíz de la inspección que el Ayuntamiento ubetense gira en 1780 al circuito defensivo, se obtiene una ordenada enumeración de las puertas horadadas por entonces en diversos puntos de nuestra muralla. Mediante el acta levantada al efecto, sabemos que tras la Puerta del Baño –definitivamente localizada ya en el anterior capítulo– prosigue la denominada Puerta de "VIUZ"; nunca de Ruiz.

Antes, pues, de intentar fijar su emplazamiento, detengámonos en una importante cuestión filológica: ¿De dónde surge el término VIUZ?

Desde el principio nos pareció claro que provenía de la deformación de la palabra "IBIUT", a la que el pueblo había vulgarizado y reducido a una más sencilla expresión. Ahora bien, esta identificación entre los vocablos VIUZ e IBIUT no resolvía prácticamente nada mientras no se conociese el origen de este último.

Desde luego, no podíamos acogernos tranquilamente a la leyenda. La chocante patraña –digna de un Espinosa de los Monteros– que coloca en nuestro suelo nada menos que a Ibiut, tataranieto del mismísimo Noé, no era accesible ni a la menor consideración. Tomando, pues, una dirección bastante más seria y objetiva llegamos a constatar la existencia de un grupo de vocablos homónimos procedentes del árabe (ABEHUD, BEHUD, BAHUD...) que habían pasado al vocabulario usual ubetense aun careciendo de especial contenido semántico –al menos, de una manera consciente para el usuario.

¿Podría alguno de los componentes de ese grupo arábigo ser el origen de la palabra IBIUT? A nuestro entender, la procedencia era evidente: mediante la aplicación de ciertos fenómenos fonéticos (aféresis, disimilación, eliminación, etc.), ABEHUD pudo transformarse perfectamente en EBIUD y éste, a su vez, en IBIUD. De aquí a IBIUT no había más que un paso.

¿Cuándo se da realmente esta transmutación? Puede que a partir de la dominación cristiana, el primitivo radical islámico B-H-D se fuese deslabazando en las morfologías antedichas para llegar así a una concreción fónica similar a la de IBIUT. Toral Peñaranda hace mención de este término a través de documentos fechados en el XV, pero no conocemos los originales y, por tanto, ignoramos si este autor transcribe literalmente el vocablo o lo interpreta. De todos modos, no es difícil imaginar que la fijación del término IBIUT surge cuando el erudito de turno (Florián de Ocampo, Jorge de Mercado, Argote de Molina...) encuentra la adecuación del mismo con el personaje idóneo que lo justifique. En este caso, el ya consabido descendiente por línea directa del inventor del vino.

Queda claro, creemos, que para llegar a conocer plenamente el auténtico significado del nombre asignado a esta puerta, hay, pues, que remontarse a la palabra 'BAHUD'. Vañó Silvestre, citando a Balbás, acepta que pueda traducirse como “puerta de la judería”, lo cual le lleva a rectificar su primera hipótesis y trasladar dicho nombre al arco de la Cuesta de Carvajal, en cuyos aledaños ubica el barrio hebreo. Por nuestra parte, hemos consultado a un culto nativo musulmán y éste nos ha indicado que, efectivamente, “bad” equivale a “puerta” (como ya es archisabido), pero que “hud” no sería más que el apelativo de una determinada persona que por cualquier circunstancia –honorífica o de simple vecindad– diese su nombre al arco en cuestión.

Bahud e lbiut, por tanto, son manifestaciones distintas de una misma entidad: el enclave construc-tivo que en algún punto del límite amurallado del Alcázar ejercía su labor de salvaguarda. ¿Dónde, entonces, hay que situar ese complejo defensivo –mitad torre, mitad puerta– que desde ahora puede responder a cualquier componente del binomio IBIUT-BAHUD?

Según el orden seguido en la referida visita de los comisionados municipales, tras la Puerta del Baño aparece ésta de Viuz, lo que en principio podría hacernos deducir que el hueco de la empinada callejuela de Carvajal habría de ser el de Bahud-Ibiut.

Pero este supuesto choca con la tradición, pues todos los autores han estado de acuerdo en que la Torre de lbiut –también llamada de Tierra o de Asdrúbal– se hallaba en la Redonda de Miradores, esquina a la calle Baja del Salvador (8).

Aceptado este punto de partida, la Puerta de Bahud o Ibiut, lógicamente, debería hallarse junto a la Torre del mismo nombre. Y hasta nos aventuramos a pensar que constituiría uno de los comple-jos más impresionantes de toda la cerca murada. Para expresarnos con propiedad, tendríamos que hablar no ya de una, sino de las tres puertas de lbiut-Bahud. En efecto, entre los restos de un torreón emparedado colateralmente por las casas 6 y 7 de la Redonda de Miradores aparecen abiertos en los muros perpendiculares al plano de la muralla sendos huecos que, sin lugar a dudas, pueden cata-logarse como puertas, si bien la del lado derecho es más pequeña que la frontal. Como en la pared más interior de dicho torreón debería haber existido otra para dar cohesión al conjunto, de ahí que hayamos de barajar la posible funcionalidad de un trío de puertas, que genéricamente han de ser denominadas como las de Bahud o lbiut.

¿Qué diseño sugestivo podemos emitir –puesto que en esta ocasión no cabe otro método que la conjetura– para explicar esa especial disposición? Con todas las reservas, propugnamos una exclusiva misión a cada uno de los arcos abiertos en la torre hueca: El de mediodía comunicaría los extramuros con el interior del torreón, es decir, con lo que podría llamarse "espacio distribuidor". En efecto, una vez aquí dentro, el recién llegado optaría por penetrar en la ciudadela del Alcázar a través del arco central o pasar al recinto urbano a través del "ventanillo". Para hacer viable esta hipótesis es absolutamente necesario traer hasta el propio torreón horadado la muralla proveniente del arco que en tiempos cristianos se llamaría de Santa Lucía. El trazado de este tramo –a la espera de unas catas confirmatorias o denegatorias– no nos parece, en principio, demasiado ilógico o fantasioso.








De este modo, en un solo punto de la fortificación confluirían tres posibilidades distintas de comunicabilidad con evidente economía de medios y, sobre todo, con un exhaustivo control sobre un área crucial en el verdadero sentido de la palabra. La demolida Torre de lbiut (situada a unos 50 m. más arriba del conglomerado de puertas) debió ser, desde luego, poderosa y fuerte, puesto que así lo exigía su doble finalidad: de un lado, proteger el área inmediata a dichas puertas; de otro, cus-todiar parte de la muralla norte del Alcázar, que venía a morir en ella.

Juan R. Martínez Elvira




A.-TORRE DE IBIUT 0 BAHUD
B.-PUERTA DE BAHUD
1) Arco del Mediodía
2) Arco de Poniente
3) Arco del Norte
C.-PUERTA DE SANTA LUCÍA


(8) Veladamente, el acta de 1780 también está en ello, pues al hacer referencia al "arco Viuz" menciona seguidamente "torres y otros pasadizos "que nosotros interpretamos como el conjunto de las dos torres y las diversas puertas.