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Nuevos planteamientos en torno al cinturón amurallado de Úbeda (XIII)

Juan Ramón Martínez Elvira

en Ibiut. Año VI, nº 28. Febrero de 1987

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EL POSTIGO DE LA CALANCHA

De todas las denominaciones que recibe el postigo abierto en lo bajo de la calle del Rastro, es indudable que la de Calancha no sólo es la más antigua, sino la más abundante en los libros del Cabildo municipal, por lo que resulta incomprensible que se niegue su inclusión en la nomenclatura usual de las puertas amuralladas ubetenses. Cierto es que, al quedar este postigo muy cerca de la desaparecida capilla del Espíritu Santo o del actual palacio del Marqués de la Rambla, ambas edificaciones le prestan su nombre, pero esto ocurre posterior y sucesivamente. En un principio, la preexistencia de la Calancha (o calle Ancha) frente a él, justifica plenamente la aplicación de su denomitativo de origen.

En cuanto a su antigüedad, si nos ceñimos a referencias bibliográficas, podemos remontarnos al menos hasta 1464, en que el bando de los Molinas arrebata este postigo, junto con la puerta de Jaén, a sus rivales los Cuevas (88). Si, por otro lado, nos atenemos a las actas municipales, la fecha más antigua en que aparece no es, como erróneamente se ha dicho, la de 1617, sino la de 19 de noviembre de 1522:

"acordaron se pregone quien quisiere poner en presçio la obra del adarve cabo el postigo de la calancha que lo ponga en presçio". (89)

La siguiente cita es ya de 1559, año en que comienza a levantarse un pretil y barbacana que evite el deterioro de la muralla como consecuencia de la bajada de aguas y la formación de muladares:

"acordaron que porque esta començado en el postigo de la calancha a hazer un pretil y barbacana que se efetue porque de no averse fecho el lienço del adarbe rezibe daño por umedad del agua y se an hecho muchos estercoleros y se estrecha la calle para que çese todo conviene se fenezca y sea ygual al que esta començado y del mismo peso y orden y que llegue hasta el cabo de los huertos y estercoleros ques junto a la casa de Juan de sanmartin " (90).


En mayo libran 20 ducados para la dicha obra "que haze Juan de Canbil"y al mes siguiente conceden otra cantidad para el mismo efecto (91). El 16 de junio adelantan 8 ducados "a luis de torres cantero para que en quenta de la obra de la pared de la puerta del postigo de la calancha"92 y en este mismo mes, al parecer, se concluyen definitivamente las obras.

Pero el pretil -un pequeño antemuro protector de la muralla- es considerado por algunos regidores como elemento más urbanístico que defensivo y propugnan, en consecuencia, que su erección se costee con los fondos de propios y no con los de Penas de Cámara, reservados propiamente para reparación de los muros. Por eso no es extraño que cuando los maestros albañiles Juan de Cambil y Pedro de Santisteban (su continuador) presentan durante 1560 el monto de la obra -40.901 mrs- (93), don Antonio Porcel (94) y Gil de Valencia (95) se opongan a estas u otras (96) libranzas. Todavía en 1561 pagaban a Juan de Cambil 3.796 maravedíes por el "reparo de los adarves del postigo de la calancha y de la puerta de toledo" (97).

Aparte de otros textos que relacionan la Torre de los Caballeros con la puerta en cuestión, no hemos hallado más datos hasta 1593, en que libran a Luis Hidalgo 1564 maravedíes por "enpedrar las calles desde la puerta granada hasta el postigo de la calancha" (98). Inmediatamente después sigue la referencia correspondiente a 2 de marzo de 1617, cuyo contexto reviste especial importancia, pues sirve para demostrar, si alguna duda había, que el postigo de la Calancha es el mismo que el del Espíritu Santo.

En efecto, mientras que al margen se lee:

"que se adobe el pretil de la muralla junto al espíritu Santo", en el acta se acuerda:

"adobar el pretil questa pegado a la muralla del postigo de la calancha atento esta desportillado y entran bestias y echan estiercol de que biene gran perjuiçio a las murallas " (99).

Seguir trayendo a colación todas las actas capitulares en que se menciona el postigo no añadirá mucho más a nuestro primer objetivo: demostrar, para salvaguarda del prestigio de tantos autores ubetenses como así lo defendieron, la incontestable presencia en nuestra cerca del arco de la Calancha.

LA TORRE DE LOS CABALLEROS

Un segundo objetivo es fijar con exactitud el verdadero emplazamiento de la Torre de los Caballeros, tan ligada al Postigo de la Calancha como la Torre del Reloj lo estuvo a la Puerta de Toledo.

En un artículo publicado en el diario "JAÉN", a 28 de Septiembre de 1980 (100), insinuábamos que "de ser alguna de las actualmente existentes, la Torre de los Caballeros ha de corresponder al torreón de la Cava qua se encuentra a la entrada de la calle del Santo Cristo". Eso creíamos. Y de esta hipótesis también participó -aunque tergiversando incomprensivamente nuestras palabras- don Ginés de la Jara Torres Navarrete.

Hoy es obligada la retracción. Porque si, como hemos dicho, la relación entre postigo y torre es tan estrecha (y vamos a demostrarlo), ésta no puede ser la que emboca la calle del Santo Cristo. Y no ya sólo por la considerable distancia de un punto a otro (unos 120 metros), sino porque entre ambos se alza otro torreón -actualmente exprimido por las casas contiguas- al que inevitablemente hemos de identificar con la Torre de los Caballeros o, más propiamente, con la Torre de la Cárcel de Caballeros, puesto que tal era su primordial función.

Pero tenemos noticias de esta torre aún antes de que se destinase a prisión de la nobleza. Así, en 28 de julio de 1559, el cabildo, tras la pertinente reparación, quiere convertirla en depósito de armas y en archivo de escrituras, trasladando éstas desde el de San Francisco, donde venían custodiándose desde siglos:

"acordaron que pues esta probeydo se reparen las torres y adarbes e ay una torre muy prinzipal en el postigo de la calancha a la parte baxa que tiene muy buen hueco donde se pueden faser aposentos para poner armas e recoger las escrituras desta çibdad e para otras cosas convenientes al servicio de su magestad que se repare la dicha torre faziendo un pretil en el adarbe para que no pueda aver paso e una puerta y dandole mas cuello a la torre y cubriendola y enluziendose las cuadras faziendo en cada una dellas sus rexas que caygan sobre el huerto y lo mas que sea menester".
(Continuará)

Juan Ramón Martínez Elvira
NOTAS
(88) TORAL PEÑARANDA, E. Úbeda, 1442-1510, pág. 80.
(89) Actas del Cabildo Municipal, 19-XI-1522.
(90) Ibídem, 21-IV-1559.
(91) Ibídem, 10-V y 9-VI-1559.
(92) Ibídem, 16-VI-1559.
(93) Ibídem, 14-II-1560.
(94) Ibídem, 21-II-1560.
(95) Ibídem, 10-VII-1560.
(96) En 5 de Julio de 1560 conceden a Luis de la Torre, cantero, 6.017 mrs "del resto de /o que montó la obra del pretil e adarve del postigo de la calancha".
(97) Actas del Cabildo Municipal, 23-V-1561.
(98) Ibídem, 2-VII-1593.
(99) Ibídem, 2-II1-1617.
(100) Este artículo ha sido reproducido nuevamente, a petición nuestra, en el número de "Gavellar"correspondiente al mes de Noviembre del 86.