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Nuevos planteamientos en torno al cinturón amurallado de Úbeda (XXI)

Juan Ramón Martínez Elvira

en Ibiut. Año VII, nº 37. Agosto de 1988, pp.2-3

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LA PUERTA NUEVA 0 ARCO DE SAN JUAN DE DIOS (Continuación)

Según los alamines, el arco de San Juan de Dios amenazaba ruina por faltarle el entibo del lado norte. Dan como medidas 5 varas de longitud, 6 de latitud y "lo alto con su frontis" 15 varas. Quiere esto decir que en cuanto al hueco, su luz sería de unos cuatro metros en tanto que del suelo a la clave mediría unos cinco. La altura total del conjunto sobrepasaría nada menos que los doce metros. Algo, pues, realmente magnífico.

Por ambas caras, sus paños se adornaban de escudos, pilastras, arquitrabe, friso, cornisa, pirámides y otros elementos, "según buena Arquitectura".

Como peritos que eran, los alamines del Concejo aconsejan reducir las 5 varas de longitud a 3 y completar con los materiales sobrantes las dovelas que se hallan quebradas.

Finalmente, calculan que los costes de la remodelación serán de 4.000 reales.

El 18 de noviembre de ese año de 1764 hace postura Juan García en 3.500 reales, incluyendo entre sus propuestas que el arco "se a de hazer de medio punto porque de esta forma estara mas ermoso y mas fuerte y de esa suerte podran servir las dobelas que oy tiene, que parte de la ruina ha sido por no tener las dhas dobelas ombros".

Dos días después puja Diego Rodríguez con 3.000 reales proponiendo dejar el arco del mismo punto y con la misma anchura, así como retocar "el friso, cornisa, arquitrabe, medallones con las Piramides y Cruz".

Definitivamente, el 2 de diciembre quedó con la contrata este Diego Rodríguez, que rebajó en 500 reales su anterior postura y se comprometió a modificar el trazado del arco existente, en contra de lo que había sugerido en un principio.

El 27 del mismo mes la obra está concluida. Para tasarla vienen los alamines de Baeza, dictaminando, entre otras cosas, que

... "y en quanto al alquitrabe, friso, cornisas, medallones, zerramientas, caientos, cartabones que miran a una y otra parte, piramides y demas arquitectura, esta arreglado segun arte; y asimismo declaran que dho arco estaba antes de deshazerlo fabricado de tres puntos (o sea, carpanel), y que oy lo hallan executado por el dho Diego Rodríguez de medio punto perfecto para su mayor seguridad y firmeza pues el aver benido dho arco a el estado que se bio antes de esta reedificazion fue por estar este revajado y con poco punto y no ser suficiente el contramuro que antes tenia por la parte de dho Orno".

El horno mencionado, evidentemente, se encontraba en el extremo del arco opuesto al convento.

Aunque con los datos aportados por los distintos maestros de albañilería no podemos reconstruír con ciertas garantías el alzado del conjunto —tal como hicimos con la Puerta de Toledo— no es menos cierto que de su relación se desprenden la monumentalidad y riqueza decorativa del Arco de San Juan de Dios o Puerta Nueva.

Desgraciadamente, una vez más el nefasto (para estos casos al menos) siglo XIX se encargaría de suprimirlo.

LA PUERTA DE LA TORRENUEVA

Situada junto a la torre que le da nombre, comunicaba el lado norte de la ciudad con el amplísimo Ejido de la Veracruz. Era, por tanto, una más de las puertas enclavadas en la cerca de Úbeda.

Según Torres Navarrete fue en 1364 cuando se levantó la muralla en donde iría esta puerta. Pero documentalmente la fecha más antigua en que aparece corresponde a 16 de agosto de 1559, en cuyo día los ediles determinan, extirpada la pestilencia, quitar las guardas y abrirla.

A partir de este momento las citas son relativamente frecuentes (126) y relacionan siempre la puerta con las epidemias o los trabajos agrícolas, siendo una de las cuatro principales de la periferia.

LA PUERTA DE SAN NICOLÁS

Ignorada hasta ahora, la Puerta de san Nicolás no fue por ello menos real que las otras del






recinto. Su aparición en los documentos es muy temprana, pues en 1469 ya se habla de ella, de la misma manera que su desaparición también lo es, ya que no parece sobrepasar el siglo XVI. En un principio, al topar con la calle o el ejido de la Puerta de san Nicolás, era fácil pensar que estábamos ante una de las puertas del templo. Pero, tras un minucioso análisis, este supuesto hubo de ser descartado. Definitivamente, la Puerta de san Nicolás es otra más de las puertas de la ciudad ubetense.

El ejido

En primer lugar hay que poner en relación la puerta de san Nicolás con el ejido del mismo nombre, pues ya se ha visto a lo largo de esta serie cómo frente a cualquier puerta periférica se extiende un ejido. El de san Nicolás no podía estar enclavado dentro de la manzana que engloba a la iglesia —o dicho de otro modo, el ejido no podía lindar con el templo— porque ello supondría emplazarlo dentro del casco de población, lo que se contradice con la propia definición de ejido. Y decimos dentro del casco de población porque si el ejido hubiese lindado con la iglesia se hubiera visto cercado, de un lado, por el primer tramo de la calle Llana —el que sale a la plaza de Carreteros— y, de otro, por la muralla, como después veremos.

El verdadero Ejido de san Nicolás debió ocupar en un principio la zona correspondiente a la actual calle LLana. En 1554, por ejemplo, se localizan tres hazas, propiedad de la Colegial, "en el exido q dizen de san nicolas q son encima el Resquillo" (127) y en 1628 se localiza una casa "en la calle llana de la fuente de san nicolas en el Resquillo que haze esquina a el exido baxo" (128). Ahora bien, como esta calle nace en el XVI, es lógico pensar que lo hace sobre suelo del propio ejido y a partir del auténtico emplazamiento de la Puerta de san Nicolás, es decir, en el punto de conjunción del paredón de la fuente —que no debe ser otra cosa que restos de la muralla procedente de la Torrenueva— y la muralla de la calle Tostadas.

La Muralla de las Tostadas o de las Brujas

Si los documentos no mienten, hay que hablar de murallas —con todas sus letras y todo su significado— fuera del conocido cinturón interior.

El 14 de septiembre de 1611 se conciertan Francisco Hernández y Juan Ruiz del Millar diciendo:

"que por quanto en las casas que los susodhos tienen en la calle de las tostadas tienen una pared de los corrales medianera que anbos son obligados a la tener en pie e Reparada e para que esto se haga son convenidos e concertados... de la manera siguiente: quel dho fco hdz toma a su cargo la mitad de la dha pared que alinda con las dhas casas y el dho juº. Ruiz del millar toma a su cargo la otra mitad de pared que llega y alinda con la muralla y adarbe questa en el callejon que dizen de las brujas"... (129).
(continuará)

Juan Ramón Martínez Elvira

NOTAS:
(126) Ver Actas Cabildos Municipales: 10-XI-1582; 21-XII-1582; 31-XII-1582; 26-X-1583; 8-VI-1637; 6-VII-1637; 19-IX-1637; 5-V1-1648; 4-IX-1648; 27-XI-1649; 27-IV-1650; 29-IV-1650; 7-VII-1676; 1-XI-1676; 28-VI-1677; 16-VI-1678; 11-X-1678; etc.
(127) Protocolo n.° 12, fol. DCCCCXLII. Año 1554.
(128) Protocolo n.° 598, fol. 713. Año 1628.
(129) Protocolo 1.137, fol. CCXLI rev. Año 1611