«La evidente inferioridad de las películas españolas se debe achacar más que a su técnica a la pobreza notoria de sus argumentos porque en el cine como en todas las zonas del arte, lo básico, lo supremo, es la emoción vinculada al asunto. Proviene defecto tan grave de nuestra ninguna inclinación a la lectura». (1936)

Eduardo Zamacois